Esta casa fue diseñada desde de cero, y se hizo con todo lo que soñaban los propietarios: un porche con comedor y zona chill out, salón, comedor y cocina abiertos, armarios para todas partes, un vestidor en el dormitorio, y sobre todo, mucha luz y vistas al jardín en todas las estancias. “Quería una casa que transmitiera tranquilidad, con espacios relajados, sin artificios, y muy acogedores. Por eso predominan los tonos neutros, grises y blancos, y la madera, con algún toque industrial en el mobiliario”, explica la propietaria. De la construcción se encargó Xavi Ros y del interiorismo Marta Tobella.

Dónde ver siempre el jardín – Silla Mauro de Crearte Collections.

Edición 728 – 1