Los sueños no tienen fronteras y, de tenerlas, estarían en un lugar lleno de luz, en plena naturaleza y a un pasito del mar. Algo así debieron soñar los propietarios de esta casa en Cantabria cuando dieron con ella, en un entorno privilegiado y cerca de la playa. Rodeados de cristaleras que dejan que la luz fluya sin freno, sus imponentes techos de más de siete metros multiplican la sensación de amplitud. Un tono verde grisáceo guía por toda la casa, salpicando carpinterías y vigas interiores, en contraste con el blanco roto de las paredes.

La casa soñada – Butaca Avis de Crearte Collections.

Edición 754

  • El Mueble 754
  • Interiorista: Wishome
  • Estilista: D. Vijande
  • Fotógrafo: F. Bedón
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